Conceptos. Mejores Prácticas de comportamiento. ¿Por qué comportarse bien?.
Entendemos por empresa (o institución) a una persona colectiva. Esto es, un ente integrado por personas naturales, maquinaria, materiales, regida por métodos de trabajo, y otros componentes específicos. Que ha sido autorizada para operar dentro de una comunidad, con permiso concedido por un representante de ésta. Adquiere derechos y obligaciones de manera similar a que aquellos que se reconocen a una persona natural, que van más allá de la tributación.
En tanto que comportamiento es la manera como la persona se relaciona con otras y con su contexto en general. Se expresa en su carácter, su orientación o pensamiento, la forma de responder ante distintas situaciones. Un buen comportamiento es una expresión de calidad desde el punto de vista de la comunidad. En forma similar al hecho de que la calidad de un producto o servicio la definen los clientes (y no la empresa productora o proveedora), un buen comportamiento es calificado por la comunidad.
Asimilado al concepto de conducta, el comportamiento está determinado por la manera de ser de la persona y la forma de relacionarse con su entorno. La conducta puede ser instintiva (respuesta preconcebida ante determinadas situaciones). La que interesa en este caso, se entiende como la conducta aprendida, aquella que es ayudada por un proceso de formación.
Un conjunto de acciones recomendables a las empresas para ser consideradas por la comunidad como buenos ciudadanos conforman las Mejores Prácticas de comportamiento. Las que se estudian aquí son las siguientes.
El soporte del buen comportamiento y las ventajas que se obtiene de ello, pueden resumirse de la siguiente manera.
| Conducta | ¿Por qué creo en ello? | ¿Cómo sé que no estoy cumpliendo? | ¿Qué resultados obtengo? |
| Buen comportamiento | Tranquilidad por las relaciones cordiales con el entorno. Satisfacción cívica. | Insatisfacción manifiesta de trabajadores, proveedores, clientes, comunidad. | Evitar sanciones. Posibilidad de proyectarse en el largo plazo. Prestigio en la comunidad. Lealtad de trabajadores y clientes. Estabilidad en el mercado. Mayor rentabilidad social. |